Guía ciudadana sobre los estándares de la Suprema Corte para juzgar con perspectiva de diversidad sexual y de género.
Todas las autoridades están obligadas a reconocer la identidad de género autodeterminada. Esto implica que el trato y los documentos deben respetar el nombre y género con el que la persona se identifica, independientemente de si ha realizado un cambio legal.
La orientación sexual, la identidad y la expresión de género son "categorías sospechosas". Cualquier distinción basada en ellas se presume inconstitucional a menos que exista una justificación extremadamente poderosa.
Se prohíbe usar prejuicios para tomar decisiones legales. El protocolo identifica argumentos que históricamente han ocultado la violencia de odio bajo conceptos erróneos.